Vas andando por la calle, pasas cerca del escaparate de una de todas las marcas que sigues online, y de repente ¡TIN!, notificación en tu smarpthone. Hablemos de marketing de proximidad.


Términos como Big Data, Internet of Things o incluso, el ‘prostituido’ Transformación Digital están ya entre todos nosotros. No importa tu edad o tu nivel de digitalización. Han venido para quedarse.

Sin duda, estas son tres bases tecnológicas que marcarán (y marcan) el camino de las estrategias y los modelos de negocio en los próximos años. En en este contexto, surge el marketing de proximidad tal como lo conocemos hoy.

¿Qué es el marketing de proximidad?

El marketing de proximidad es una tipología del marketing que utiliza la tecnología móvil para conectar marcas y consumidores.

Normalmente, se usa alrededor de un punto de venta o cualquier otra forma de negocio de una compañía.

Aunque todavía queda mucho por hacer para mejorar las estrategias de marketing de proximidad, en la actualidad ya somos testigos (consciente o inconscientemente) de muchas de sus aplicaciones.

¿Y qué necesitamos para aplicarlo?

Pues te lo podrás imaginar… No Smartphone = No Party.

¿Pero es que todavía hay consumidores que no utilicen hoy en día un móvil inteligente? Alguno habrá pero así de primeras no se me ocurre..

Las tecnologías que se usan en el marketing de proximidad son principalmente tres:

¿Por qué el marketing de proximidad te ayuda a conectar con los más jóvenes?

Ya hemos hablado muchas veces de cómo los el concepto de producto está evolucionando cada vez más hacia la creación y el diseño de servicios.

Cada vez más, las grandes marcas se relacionan con las nuevas generaciones de consumidores ofreciendo servicios en forma de experiencias.

¿Por qué los jóvenes necesitan recibir experiencias en vez de productos?

Saturados de estímulos

Es posible que a las generaciones anteriores fuera más ‘sencillo’ sorprenderles a través de la tecnología y la publicidad creativa.

Y eso, en esencia no ha cambiado nada. Lo que sí ha cambiado es el ritmo a la que la tecnología avanza y la cantidad de impactos que recibimos.

Millennials y postmillenials estamos hasta el ‘eso’ de estímulos publicitarios y nuestra atención se paga muy pero que muy cara.

Y ahí, el marketing de proximidad tiene mucho que aportar. Llegar a tu consumidor en el momento y lugar oportuno sin la necesidad de ser invasivo, puede marcar la diferencia.

Baja credibilidad

Los nuevos consumidores ya no necesitan saber que tu producto es el mejor de todo el mercado. Si lo es, tienes mucho ganado pero eso ya no lo es todo.

No te empeñes en recalcar los beneficios de tu producto. Reserva algunos cartuchos para construir experiencias con tu marca y trata de integrar a tus consumidores haciéndoles partícipes de ella.

Solo así vas a ser capaz de que te recuerden, y te incluyan en su esfera de posibilidades a la hora de elegir un producto.

Aprovecha el potencial del marketing de proximidad para construir experiencias en el punto de venta que le hagan contrastar en primera línea los beneficios del producto in situ.

Aporta mucho valor.

En serio, desde aquí lanzo un alegato serio. Ya basta de contar milongas que no le interesan a nadie, ya basta de escribir sólo para robots y buscadores, y ya basta de utilizar los clichés sexistas de siempre para llegar a tu audiencia.

V-A-L-O-R. ¿Sabes lo que es? Pues empéñate en eso, en aportar valor a tu consumidor sin esperar nada a cambio. Tranquila, que si lo haces bien tu recompensa llegará.

¿Y tú, qué opinas del marketing de proximidad? ¿Sabrías mencionar algún ejemplo reciente? No dudes en contarnos tu opinión en los comentarios ↓

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